El 11 de abril de 2002, el día que la derecha fascista desató su odio y demonios contra el pueblo (V)

Venezuela siempre grande. V Capítulo

Yuleidys Hernández Toledo

El 11 de abril de 2002, la derecha fascista ya tiene todo planificado para dar el golpe de Estado contra el presidente constitucional Hugo Chávez. La marcha que ese sector había convocado en un principio desde el Parque del Este hasta Chuao, fue desviada por el jefe de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Carlos Ortega, hacia Miraflores.

Ese mismo 11 de abril, centenares de revolucionarios amanecieron a las puertas del Palacio de Miraflores en defensa de su líder, el presidente de la República Hugo Chávez. Los partidarios de la Revolución ya llevaban tres días en vigilia a las afueras del Palacio de Gobierno.

A las 3:45 de la tarde de aquel día, Chávez se dirige a la nación a través de una cadena de radio y televisión. En su intervención hizo “un pormenorizado repaso sobre su llegada al poder y el proceso de aprobación de la Constitución, para luego referirse al paro convocado por la CTV y Fedecámaras, del cual subrayó que no tenía origen reivindicativo ni la magnitud que le atribuían sus organizadores” (726).

Chávez dio aquel 11 de abril una vez más, muestra de su talante democrático cuando dijo: “Soy el primero en llamar a todo el pueblo a no caer en provocaciones. Lo digo una vez más. Pero se está incitando a la provocación. Y el apoyo de las televisoras privadas ha sido fundamental para generar este problema porque, repito, no hay razón de fondo (para el paro)” (727).

En ningún momento llamó a activar un plan para agredir al pueblo, como sí hubiese hecho cualquier régimen adeco o copeyano de la IV República, o cualquier gobierno derechista de la región; los ejemplos sobran, como lo sucedido en 2019 en Chile, bajo el mandato de Sebastián Piñera, donde la represión policial aupada por el gobierno del derechista dejó sin ojos a decenas de personas y varios  fallecidos.

Mientras Chávez habla, los medios dividen las pantallas. El primero en hacerlo fue Venevisión. La orden para acometer esta acción ilegal fue dada desde tempranas horas de la mañana, al menos en el canal propiedad del empresario Gustavo Cisneros, uno de los dueños de las televisoras promotoras del golpe. Era la época en que el Comandante había incrementado las cadenas de radio y televisión debido a la campaña de los medios privados contra la Revolución Bolivariana.

El periodista Ernesto Villegas relata en su libro Abril golpe adentro, que en la mañana del 11 de abril, el entonces vicepresidente de Información y Opinión de Venevisión, Alberto García, ubicó al editor digital de postproducción, Orlando Martínez Berman, y le dijo:  “Mira, hazte un efecto que tenga ‘dos cajitas’. Aquí se va a poner una imagen de un lado y otra imagen del otro”.

Berman, quien realizó esta confesión a Villegas en abril de 2004 para el programa En Confianza que transmitía VTV, expresó que García le dijo: “Cuando entre la cadena, tú vas a poner de este lado la alocución presidencial y de este otro lado un VTR que tenemos de unas imágenes del centro de Caracas” (728).

Mientras Chávez sigue hablando, los medios sabotean la alocución; algunos quitan el audio, luego la señal se cae por un largo tiempo, luego volvió a aparecer. El líder informó que había ordenado suspender las señales abiertas de RCTV, Venevisión y Televen, explicó que la medida se hacía conforme a un procedimiento abierto dos días atrás por el entonces Ministerio de Infraestructura, al tiempo que denunció las manipulaciones que venían cometiendo estas televisoras.

Los francotiradores de la derecha

Ya en el centro de Caracas se han producido las primeras bajas; los primeros en caer fueron los chavistas, y un fotógrafo del diario 2001, Jorge Tortoza. “Según comenta Ángel Palacios en su minucioso documental Puente Llaguno: claves de una masacre: ‘A partir de las 3:10 cayeron más de veinte personas en un lapso de 30 minutos. De haber querido informar, los medios hubieran podido hacerlo’” (729).

Después del golpe de Estado se comprobaría que la derecha ya tenía todo planeado; es así como quedó demostrado que el 11 de abril de 2002, “desde temprano, según consta en los registros de sus comunicaciones radiales, agentes de la Policía Metropolitana -controlada por el opositor Alfredo Peña- sin uniforme pero con chalecos antibalas bajo la camisa, toman los altos del edificio La Nacional, preparan sus armas largas, y conversan por sus radios sobre la aproximación de la marcha. De acuerdo con las instrucciones del comisario Henry Vivas, director de dicha policía, muchos de ellos se colocan guantes quirúrgicos para evitar las huellas de pólvora de los proyectiles detonados. Grupos de francotiradores toman la azotea y los pisos altos del hotel Ausonia, frente a la fachada este del Palacio Blanco (…) Otros francotiradores se instalan en el hotel Edén, en plena avenida Baralt, y centran sus mirillas hacia Puente Llaguno, donde también se instalan grupos de bolivarianos” (730).

La Policía Metropolitana dirigida por Alfredo Peña asesino a representantes del pueblo. Foto Wendy Olivos. Foto Internet

Los medios de la derecha se encargarán de responsabilizar a los chavistas de supuestamente ser quienes disparaban desde Puente Llaguno, cuando en realidad eran los francotiradores contratados y aliados de la derecha, quienes ejecutaron la operación que se cobró la vida de 19 mujeres, hombres y jóvenes inocentes.

La historia demostrará que la Policía Metropolitana dirigida por Alfredo Peña participó en los ataques contra el pueblo en abril de 2002. Este cuerpo fue responsable de varias de las 19 muertes ocurridas el 11 de abril. Por estos hechos serían condenados los comisarios Henry Vivas, Lázaro Forero e Iván Simonovis. Este último se fugó en junio de 2019 y se refugió en Miami, Estados Unidos, donde participa en acciones para desestabilizar a la Revolución Bolivariana, que hoy lidera el presidente Nicolás Maduro.

VTV fuera del aire

En horas de la noche de aquel 11 de abril de 2002, Venevisión muestra declaraciones del entonces gobernador de Miranda, Enrique Mendoza, diciendo: “Esa basura que se llama el Canal 8 vamos a sacarla del aire (…)” (731).

La última transmisión de VTV ese día fue la de los entonces diputados Juan Barreto e Ismael García, y el ministro para la Educación, Aristóbulo Istúriz, negando que el presidente hubiera renunciado. A las 10:00 de la noche, el capitán José Rodríguez Monroy, jefe del pelotón de la Guardia Nacional encargado de custodiar el canal televisivo, forzó al personal a cesar las transmisiones (732).

Un video ensayado con unas muertes que no habían ocurrido

Aquel 11de abril de 2002 se produjo también otro hecho vergonzoso, un juego macabro al que se prestaron varios periodistas. Ese día divulgaron “el tan ensayado video del vicealmirante Héctor Ramírez Pérez, según testimonio de Otto Neudstal (entonces corresponsal de CNN), preparado el día anterior y grabado esa mañana con el anuncio de unas muertes que aún no habían ocurrido” (733).

El día que los golpistas anunciaron unos muertos que no habían ocurrido. Foto Internet

Fidel aconseja a Chávez

A las 12:38 de la madrugada del 12 de abril de 2002, el comandante y jefe de Estado de Cuba, Fidel Castro, y el presidente Hugo Chávez, logran hablar telefónicamente. En la conversación el líder de la revolución cubana le dice: “Pon las condiciones de un trato honorable y digno, y preserva la vida de los hombres que tienes, que son los hombres más leales. No los sacrifiques ni te sacrifiques tú (…) No renuncies. Exige condiciones honorables y garantizadas para que no seas víctima de una felonía, porque pienso que debes preservarte. Además tienes un deber con tus compañeros. ¡No te inmoles! ¡No dimitas! ¡No renuncies!” (734).

Chávez secuestrado y la renuncia que no ocurrió

En horas de la madrugada del 12 de abril de 2002, el Presidente constitucional decide entregarse para evitar un derramamiento de sangre. Es trasladado a Fuerte Tiuna donde permanece secuestrado.  Entre los oficiales golpistas se encuentran Manuel Rosendo, Rommel Fuenmayor, Néstor González González, Héctor Ramírez Pérez, Rafael Damiani Bustillo, Luis Camacho Kairuz, Efraín Vásquez Velasco. Quieren hacer renunciar al líder revolucionario, pero este exige condiciones que los golpistas no cumplieron.

A las 3:45 de la madrugada del 12 de abril, el general Lucas Rincón, inspector general de la FAN, se dirige al país asegurando que “se le solicitó al señor Presidente de la República la renuncia de su cargo, la cual aceptó”. En septiembre de 2003, el general ya retirado, dijo en entrevista con Ernesto Villegas en el programa En Confianza, de VTV, que no hubo deslealtad hacia Chávez cuando hizo el anuncio. “Eso fue algo conversado por teléfono en dos o tres oportunidades (…) Fui al Fuerte Tiuna cumpliendo órdenes del comandante en Jefe” (735).

Como ha sucedido en otros momentos de la historia venezolana, los jerarcas de la Iglesia Católica le dan la espalda al pueblo y trazan alianzas con los fascistas. Cuando Chávez llegó al sótano del edificio de la Comandancia del Ejército en Fuerte Tiuna, lo esperaban el presidente y secretario de la Conferencia Episcopal, monseñor Baltasar Porras y José Luis Azuaje, respectivamente (736).

Mientras Chávez permanece en la garra de los golpistas, secuestrado, y se niega a renunciar, el pueblo no se queda tranquilo y sale a las calles a exigir la vuelta a la presidencia de la República, del único hombre que en más de un siglo se ha preocupado por el pueblo.

726-728 Villegas Ernesto. Abril golpe adentro. Segunda edición 2012. Páginas 63-66,

729-730 Britto García, Luis. Venezuela: Investigación de unos medios por encima de toda sospecha. Editorial Question. Primera edición 2003. Página 46.

731-732 Villegas Ernesto. Abril golpe adentro. Segunda edición 2012. Páginas 72-73.

733 Britto García, Luis. Venezuela: Investigación de unos medios por encima de toda sospecha. Editorial Question. Primera edición 2003. Páginas 68-69.

734-736 Villegas Ernesto. Abril golpe adentro. Segunda edición 2012. Páginas 80, 93, 98, 99.

Lee aquí las cuatro entrega anteriores del V Capítulo del libro Venezuela siempre grande

Chávez y la refundación de la República (I). https://bit.ly/3iQHSFl

El 15 de diciembre de 1999 fue aprobada la Constitución que visibilizó al pueblo (II). https://bit.ly/3jVTXdO

Chávez promueve leyes para el pueblo. Mientras, los medios y la derecha planifican el golpe (III). https://bit.ly/2GQ6xwL

Chávez coloca el petróleo al servicio del pueblo y la burguesia se llena de odio (IV). https://bit.ly/2JfCn77

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