
• Lidia Falcón O’Neill, presidenta del Partido Feminista de España, indicó que esta batalla debe ser trasladada al mundo por la paz y por la solidaridad.
TEXTUAL / AGENCIA DE NOTICIAS
“Estoy muy contenta y sorprendida de lo mucho que ha avanzado el feminismo en Venezuela”, expresó Lidia Falcón, presidenta del Partido Feminista Español, quien participó en el I Congreso Internacional de Mujeres, realizado en Caracas en septiembre pasado.
“Cuando estuve 20 o 30 años atrás, tenía unos pequeños grupos que intentaban salir adelante con los temas sacramentales del feminismo, pero con muchísimas dificultades y casi sin posibilidad de expandirse, de difundir su mensaje”, añadió.
“Desde luego, el Gobierno Bolivariano ha dado un impulso enorme, porque la cantidad de grupos, el entusiasmo de las mujeres, esto lo he visto. Lo vi hace tres años y hace cuatro. Tiene muchas posibilidades el feminismo, ahora hace falta que algunos temas como el aborto entren en la agenda feminista”.
Y el matrimonio homosexual…
-Incluso estuvimos haciéndole una entrevista a unos camaradas de la diversidad sexual y me parecieron más esperanzados o más contentos que lo que podemos esperar de la legalización del aborto. Prácticamente en toda América Latina Venezuela es una excepción. Esto es un atraso enorme”.
Consultada sobre si es favorable para el movimiento feminista el hecho de tener tanto soporte institucional, ripostó: “Bueno, eso es lo que le ha dado también la fuerza que tiene. Una cosa es luchar contra el gobierno y otra que el gobierno te apoye. Y tener la policía en contra o tenerla a favor. Eso lo sabemos muy bien las españolas, que hemos batallado 40 años contra el fascismo. Eso tiene que ser el acicate, la manera de empujar la participación de las mujeres. Creo que estamos en un momento espléndido para que esto ocurra”.
-¿El movimiento venezolano es ejemplo?
-Sí, es el más importante de América Latina, el movimiento más convencido y con más posibilidades.
Incluso sostiene que el feminismo venezolano tiene una peculiaridad que debe ser replicada en todos los países: “Tenemos una manera de ser femenina que hace falta generalizar: Por la paz, por la solidaridad, y eso lo tenemos que implementar en un mundo corroído de conflictos armados que están destrozando medio planeta”. Nosotras estamos en lucha continua contra la OTAN”.
-¿Cómo entender que se haya avanzado tanto y al mismo tiempo no haya un poderoso movimiento proaborto?
-Hay algunas explicaciones que no conozco con detalles, porque no vivo aquí. Por ejemplo, la influencia de la Iglesia, y ahora sobre todo de la Iglesia Evangélica. Hicimos una entrevista a la ministra Asia Villegas y muy estupendo todo lo que estuvo contando y yo de acuerdo en toda la parte de salud, trabajo y política, pero llegamos al aborto y no me contestó.
-¿Cuál es su valoración de la Ley contra la Violencia de Género?
-Es estupenda, es mejor que la española, pero creo que la implementación es bastante mala. La ONU ha declarado que el nivel de violencia contra la mujer, es el crimen encubierto más numeroso del mundo. Por lo tanto o se persigue con firmeza o va a persistir.
España: 100 asesinadas por año
Cita que en España hay un registro de cerca de 100 mujeres asesinadas al año y el 30% de ellas tenía ya orden de alejamiento dictada por los tribunales. “Es una batalla muy dura que tenemos en España, porque las garantías constitucionales y personales lo único que hacen es dejar indefensas a las víctimas”.
–Está muy fraccionado el Movimiento Feminista en Venezuela…
-Pero está menos que en España, mucho menos, y además más cohesionado. Naturalmente, el que tenga el apoyo gubernamental y todo el sistema socialista impulse y apruebe el feminismo, ayuda mucho.
-¿El Partido Feminista aspira alguna vez asaltar el poder político en España? -Claro, naturalmente. El movimiento feminista en España tiene mucha fuerza social y cada vez parece que se unen más, pero es una fuerza social, no es una fuerza política. Y si no llegamos al poder político, no vamos a cambiar las relaciones, las relaciones de poder, las relaciones económicas ni las relaciones políticas.
Con cierto recelo a Podemos
“El Partido Feminista de España es marxista y lo creamos en el año ’79, lo que pasa es que no nos legalizaron hasta 1981. Hemos participado en varias contiendas electorales y ahora estamos en coalición con Izquierda Unida y en Unidas Podemos, pero con cierto recelo hacia Podemos”.
Conjura contra todo movimiento progresista
“El movimiento feminista de España ha sido enormemente tenaz e importante: En 1983 aprobamos la ley relativa al aborto y a partir de ahí ha seguido una escalada: La ley de Violencia, la Ley de Paridad, la Ley de Matrimonio Homosexual, la Ley de Igualdad. También hemos reformado la Ley de Aborto, que era muy restrictiva, como la primera Ley de Divorcio. Desde 2007 la mujer puede escoger interrumpir el embarazo sin ninguna condición, hasta las 14 semanas”.
-¿Qué piensa de quienes dicen que el feminismo es lo mismo que el machismo?
-Estos son los infundios que siempre se difunden contra todo movimiento progresista. Es una estupidez, porque todo movimiento liberador incluye la liberación de todos los seres humanos. El socialismo no es lo contrario del fascismo. Lo que se pretende es acabar con las explotaciones de clase, de sexo, de razas, de pueblos. El feminismo es uno de los primeros movimientos liberadores del mundo. Empieza antes que el movimiento sindical, empieza con la Revolución Francesa y estamos en eso desde hace más de 200 años”.
–Cuando no está en Venezuela, ¿se preocupa por el país?
-Venezuela está en mi corazón, en mi pensamiento; está en mis escritos.
De cuerpo entero Lidia Falcón O’Neill es licenciada en Derecho, en Arte Dramático y Periodismo y doctora en Filosofía. Doctora Honoris Causa por la Universidad de Wooster, Ohio, Estados Unidos.
Es fundadora de las revistas Vindicación Feminista, y Poder y Libertad. Fundadora del Colectivo Feminista de Barcelona, Presidenta del Club Vindicación Feminista, de la Federación de Clubs Vindicación Feminista, de la Editorial Vindicación Feminista Publicaciones, de la Asociación Tribunal Permanente de Crímenes contra la Mujer de Madrid, de la Federación de Tribunales Permanentes de Crímenes contra la Mujer, del Frente de Lucha Feminista.
Ha participado en el Tribunal Internacional de Crímenes contra la Mujer de Bruselas, en el Congreso Sisterhood Is Global de Nueva York, en el Congreso de Teatro Internacional de Cincinnati (Ohio, EEUU). Ha sido cabeza de lista a las elecciones al Parlamento Europeo con la Confederación de Organizaciones Feministas del Estado Español en 1999. Es la representante en España de la Organización Internacional Sisterhood Is Global. Ha publicado libros como Mujer y sociedad, La razón feminista, Violencia contra la mujer, Mujer y poder político, Los nuevos mitos del feminismo y Los nuevos machismos, que han sido traducidos a varios idiomas.
Tiene una extensa obra narrativa: Cartas a una idiota española, Es largo esperar callado, Los hijos de los vencidos, En el infierno, El juego de la piel, Rupturas, Camino sin retorno, Postmodernos, Clara, Asesinando el pasado, Memorias políticas, Al fin estaba sola, Una mujer de nuestro tiempo, Ejecución sumaria, El honor de Dios.
Es autora de 14 obras de teatro, muchas de las cuales se han estrenado en España y Estados Unidos, Latinoamérica y Australia. Y el libro de poesías Mirar ardiente y desgarrado. Ejerce como abogada en sus bufetes de Barcelona y de Madrid, con cincuenta años de trayectoria profesional.
