Firmeza para quienes atentaron contra la Patria

Luis Zárraga

zarragatiburon@gmail.com

En la apertura del año judicial 2021 escenificada en la sede del Tribunal Supremo de Justicia, aseguró el presidente de ese organismo, Maikel Moreno: “No puede haber reconciliación sin perdón y no existe el perdón sin justicia”.

Y dicha premisa expresada por el magistrado nos da confianza de que el Poder Judicial seguirá garantizando la paz de la república y la institucionalidad democrática.

Moreno argumentaba que quienes buscaron quebrar al país y encontraron la fortaleza de nuestras ideas, el arraigo de nuestros principios, la convicción en nuestras acciones, y aquellos que intentaron utilizar los espacios del Poder Legislativo para aniquilar la república y adueñarse del país, deben ser sancionados conforme a la ley. Y expresaba algo más, como un alerta temprano, para los que pretendan burlarse de nuevo de la paciencia del pueblo: “Debemos tener la plena certeza de que el mecanismo del diálogo y sus acuerdos, no serán una cortina de impunidad para los que tanto daño le han hecho al país”.

Las reflexiones de Moreno invitan a creer de verdad en la fortaleza del nuevo Poder Judicial creado en estos años de Revolución Bolivariana.

Atrás quedaron aquellos tiempos cuando la Corte Suprema de Justicia dejaba mucho que desear para dictar leyes en el país y aplicarlas; no podemos dejar de olvidar las famosas “Tribus de David”, cuando David Morales Bello manejaba a su antojo, con un bufete de abogados, el ordenamiento jurídico del país.

Con antelación funcionaban dos cortes, la Federal y la de Casación, hasta que el 23 de enero de 1961 se dictó una nueva Constitución que las fusionó en la extinta Corte Suprema de Justicia que entró en vigencia en 1977.

Luego, repasando la historia reciente, el 14 de agosto de 1999, se instala en Venezuela la Asamblea Nacional Constituyente, para redactar una nueva Constitución y derogar el texto vigente, sancionado por el Congreso Nacional en 1961. Profundas transformaciones se dieron durante el proceso constituyente, fue el Poder Judicial un punto neurálgico de las discusiones y debates.

Después, el 5 de noviembre de 1999, a pocos días de concluir su trabajo y en una sesión tan extensa como polémica, la Asamblea Nacional Constituyente eliminó la Corte Suprema de Justicia para dar paso a una nueva institución: El Tribunal Supremo de Justicia, con autonomía financiera y funcional y siete salas: Plena, Constitucional, Político-Administrativa, Electoral, de Casación Civil, de Casación Penal y de Casación Social.

Al día siguiente, en la sesión del 6 de noviembre, la ANC creó la Dirección Ejecutiva de la Magistratura, eliminando así el Consejo de la Judicatura, ente que acababa de cumplir 30 años de existencia. Las dos decisiones fueron tomadas por unanimidad de los constituyentes, entre los cuales tuvieron actuación destacada en la materia judicial Elio Gómez Grillo, Hermann Escarrá, Allan Brewer Carías, Jorge Olavarría, Ricardo Combellas, Vladimir Villegas, Isaías Rodríguez, Aristóbulo Istúriz, Carlos Tablante, entre otros.

Hoy vienen a bien las reflexiones del magistrado Maikel Moreno, porque al hurgar en los discursos de orden de quienes le antecedieron, hallamos elementos para el análisis como lo exteriorizado por el magistrado José Moreno Pérez, quien recordó que en 2017 fueron sometidos a una agresión constante. “Nuestra sede administrativa de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura fue asediada, destruida e incendiada. Los funcionarios de esa sede vivieron momentos de terror cuando quedaron atrapados dentro del edificio mientras el fuego lo consumía. Gracias a la intervención de los cuerpos de seguridad, fue posible el rescate oportuno de nuestros trabajadores”.

“Estos mismos espacios que hoy compartimos, fueron víctimas de un ataque armado, del cual afortunadamente salieron ilesos nuestros funcionarios, pero que provocó momentos de terror. Incluso señor Presidente, cuando pensamos en la integridad de los casi 200 niños que reciben atención y educación en nuestro Centro de Educación Inicial”, dijo, como para que más nunca se olviden estos hechos.

En definitiva, como conclusión de todo este entramado moderno y actualizado de nuestras leyes en esta República Bolivariana de Venezuela, queda claro que debe haber firmeza para quienes atentaron contra nuestras leyes y, lo repetimos, es lo que estamos esperando sin dilación quienes creemos en la justicia y las leyes de la nación.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s